Ultraviolet, experiencias multisensoriales en torno al gusto

En Shangai, en medio de una sala pequeña, se asoman una mesa y diez sillas. Todo es blanco. No hay decoración ni vistas a ninguna parte. El comensal se sienta y, de repente, se transporta. Llueve y hace frío. Bajo un cielo gris, ondea la bandera de Reino Unido mientras suena un clásico de los Beatles. Para comer, recibe un plato de fish and chips. Y así, durante 20 tiempos, irá de un escenario a otro “sin moverse” -al menos no físicamente- de su sitio. En Ultraviolet, el restaurante de Paul Paire, el viaje es mental.

En espacio concebido junto con diseñadores, artistas y expertos en tecnología, el chef ofrece una experiencia de inmersión abocada al pysco taste, un modelo de experimentación que explora el conjunto de factores que influencia la percepción del gusto a través de una estimulación multisensorial.

Un proyector de imágenes HD a 360º, otros tres proyectores dirigidos a la mesa con la habilidad de apuntar luces e imágenes a objetos específicos, un sistema de sonido de canales múltiples, una turbina que sopla aire, cámaras, difusores de olores, un sistema de 60 luces computarizadas, bocinas individuales, 4500 platos para un total de 10 comensales por servicio... son parte de los recursos dispuestos para jugar con la memoria e imaginación de los visitantes.

La idea de Ultraviolet es provocar emociones. Pairet aclara que la comida es la protagonista y que la tecnología sirve como plataforma para interactuar con el comensal.

Para tales fines, involucra a expertos en otras disciplinas como Art Beat Studio, una compañía de diseño especializada en desarrollo de imagen o Magma, un estudio catalán que se dedica a diseño innovativo.

Para perfeccionar los olores, no sólo trabajaron con Scentys, una empresa que inventó un sistema de difusión de esencias secas, sino que también cuentan con un catálogo de fragancias de Mane, un creador francés de fragancias. Adicionalmente, K-Array-Sennheiser, una empresa italiana, se encargó de los 56 altavoces que comprenden dos sistemas de audio en la sala, uno general y otro de altavoces unidireccionales para cada uno de los comensales.

En general, Ultraviolet cuida hasta el más mínimo detalle, sin miedo a caer en excesos, confiado en la utilidad de la tecnología como medio para hacer llegar un mensaje, pero, sobre todo, en la capacidad para brindarle al comensal algo especial y fuera de lo común.