¿Podemos fiarnos de nuestra comida?

Corrupción, fraude, adulteración ... La comida es (también) uno de los mayores negocios del mundo y detrás de ella se esconden intereses que ponen en riesgo la salud de consumidores. Rotten (Podredumbre), la nueva serie documental de Netflix, se sumerge en este submundo de delitos y malas prácticas en la industria alimentaria para ponernos en alerta sobre el origen de productos que consumimos de forma habitual.

Creada por Zero Point Zero, la productora que ya estuvo detrás del documental Wasted! de Anthony Bourdain, Rotten se divide en seis capítulos de cerca de una hora de duración. El primero de ellos ("Abogados, armas y abejas") se enfoca en las amenazas que acechan a los consumidores y a los productores tradicionales de miel por la elevada mortalidad de abejas en diversas zonas del planeta, la acelerada industrialización del sector y la adulteración de este alimento.

El episodio relata una de las mayores estafas de la historia de la industria alimentaria estadounidense que fue conocida como Honeygate, en la que empleados de una compañía alemana introducían ilegalmente  miel de origen chino que estaba adulterada con un peligroso antibiótico y que vendían a precios muy inferiores a los de la competencia. Otros temas que aborda Rotten son el incremento de las alergias alimentarias, los sabotajes en la producción de pollo y la caída del suministro mundial de pescado. 

La serie, que se puede visualizar en la plataforma Netflix desde principios de enero, no solo quiere incidir en la importancia de las decisiones de los consumidores sino también ser un llamado de atención a las instituciones para que vigilen de cerca los excesos y abusos en este sector.