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Los desafíos del restaurante en la era digital

Tecnología

06 Diciembre 2017

Los desafíos del restaurante en la era digital

¿Hasta dónde llegará el impacto de la tecnología en el mundo de la cocina? Más que respuestas, las posibilidades que comienzan a visualizarse son estimulantes. En su paso por Basque Culinary Center, el periodista e investigador Diego Coquillat remarcó cuán importante ha sido la transformación de la restauración desde la irrupción de los ordenadores en los ochenta, pasando por la expansión de la world wide web, hasta el inimaginable universo de posibilidades que viene con el internet de las cosas o la revolución de las redes sociales.

Si antes el restaurante era un espacio físico al que los comensales se trasladaban para comer, ahora constituyen espacios versátiles a los que se entra, no necesariamente por una puerta de madera o de cristal, sino por una digital. “Los clientes pueden ir a inspirarse, consultar, fotografiar, comentar, retransmitir, chatear, recomendar, postear, conectarse…”, refirió el investigador en la jornada “El restaurante en la era digital” que organizó Movistar en BCC.

¿Dónde va el celular en la mesa: al lado del cuchillo o del tenedor?”, preguntaba Coquillat ni tan en broma, para remarcar lo importante que es para los clientes aspectos como poder compartir sus experiencias en redes sociales o la forma en que estos agradecen su experiencia a través propinas intangibles, equivalentes a la foto de un plato en Instagram o a un comentario en twitter.

A través del mundo online, el comensal tiene un papel activo no solo en la fase de consumo en el restaurante sino antes de llegar allí (descubrimiento y reserva) y después (recomendaciones o críticas que afectan a la reputación digital del negocio).

Entre los aspectos que esto plantea, entra en cuestión la huella digital que genera un establecimiento a partir de las publicaciones de sus usuarios: “Cada vez es más importante la reputación online, se convierte en una especie de ADN que impacta no sólo la captación de clientes: los que diga la gente de tu negocio es realmente relevante y esto no se consigue con críticos gastronómicos, sino convirtiendo a tu cliente en tu mejor recomendador”.

El reto actual, señaló el periodista, es conocer a fondo a ese cliente, sus gustos y sus necesidades, aplicando herramientas de inteligencia artificial que ya tenemos; el desafío futuro, personalizar su experiencia gastronómica. “Vamos a hacer que se sienta único”, auguró.

Y una de las mayores demandas de los consumidores en la sociedad digital será poder decidir qué quieren comer y en qué lugar y momento. El perfeccionamiento de la comida a domicilio, pronosticó, abre una enorme ventana de oportunidades que los restaurantes no podrán obviar y para la que tendrán que adaptar su operación.

“Los clientes hoy van a los restaurantes pero por primera vez también los restaurantes pueden ir a los clientes y esto nos enfrenta a un mercado ilimitado”, expuso. “En esta nueva era digital ya no existe una limitación física de los restaurantes, y esto es un cambio absolutamente disruptivo. Ya no hablamos de lugares según sus metros cuadrados, sus mesas o sillas; hablamos de proveer de comida a calles, barrios o ciudades enteras”.

Esta pujanza del mercado del reparto personalizado de comida, a la cuál están apostando con fuerza gigantes tecnológicos como Amazon o Google, facilitará un cambio revolucionario de hábitos alimenticios, indicó Coquillat.

“La tecnología hará posible el acceso a la alimentación a través de los restaurantes como nunca antes lo habíamos visto y formarán parte, por primera vez, de la pirámide alimenticia de la población”, sostuvo. “En Estados Unidos hoy se gasta más en restaurantes que en supermercados y esta tendencia se va a globalizar”.Por su parte, añadió: “Antes, la gente iba a celebrar momentos o circunstancias en los restaurantes. Mi generación ya no iba a celebrar cosas sino principalmente a socializar. Nuestros hijos, por su parte, van a alimentares. Es decir, no se plantean ir a casa a prepararse unas lentejas, se preguntan a dónde ir para comerse unas. La tecnología hará que esto sea cada vez más fácil, directo y económico”

¿Pondrá esto en riesgo a los restaurantes de autor? Coquillat cree que no. El reto será gestionar el equilibrio entre lo presencial y lo digital, sabiendo que se incrementarán los momentos de consumo tanto digitales como presenciales. “Ha quedado demostrado: lo único que extermina restaurantes se llama crisis económica. La tecnología solo genera oportunidades”, concluyó.