LocoL: la "revolución de la comida rápida" pisa el freno

LocoL, la cadena de comida rápida de los chefs Daniel Patterson y Roy Choi, irrumpió en 2016 como una alternativa saludable a los gigantes McDonald's o Burger King, decidida a servir a personas de bajos recursos en Estados Unidos. Dos años después, la cadena ha anunciado el cierre de su última tienda de cara al público y su conversión, por el momento, en un negocio de catering.

Patterson, un reputado chef de alta cocina en San Francisco; y Choi, un cocinero coreano-estadounidense popular por proyectos de streetfood como el camión de tacos gourmet Kogi, lanzaron Locol con la meta de cambiar el paradigma de la cocina rápida en Estados Unidos. LocoL (combinación de las palabras loco/local) aspiraba a ofrecer una alternativa de comida sana, sabrosa y a precios asequibles en comunidades empobrecidas con problemas de nutrición y sobrepeso.

Su premisa es que el acceso a la comida saludable es un derecho fundamental que muchos estadounidenses, en la práctica, no se pueden permitir. Además de la comida, LocoL también pretendía ser una institución socialmente responsable, empleando a trabajadores de los mismos barrios y ofreciéndoles unos salarios dignos.

Su primer establecimiento se abrió en Watts, una de las zonas más deprimidas del área suburbana de Los Ángeles, en enero de 2016, dos años después de que Choi y Patterson anunciaran sus intenciones a la comunidad gastronómica en el simposio MAD de Copenhague. Personalidades como Bill Clinton y el alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, visitaron el local tras la apertura. En pocos meses, LocoL abrió un segundo establecimiento en Oakland. 

Daniel Patterson en un establecimiento de LocoL

Los reconocimientos no tardaron en llegar, pero tampoco los problemas. Choi fue incluido en la lista de las 100 personas más influyentes del mundo de la revista Time de 2016 en parte por el projecto de LocoL y un año después la cadena recibió el primer premio a Restaurante del Año del diario LA Times.

Este galardón, sin embargo, fue muy criticado por una parte de la crítica gastronómica de Los Ángeles. Estaban apareciendo reportes de que la recepción del público era menor de la esperada y de la existencia de problemas financieros pero, pese a todo, la cadena abrió en 2017 una panadería y su operación de catering.

Una alianza anunciada en enero de 2018 con la cadena de supermercados Whole Foods parecía la oportunidad para la expansión de LocoL pero, en cambio, no logró remontar el rumbo. Choi y Patterson probaron cambios en el menú, en algunos casos con más productos fritos, buscando una mayor satisfacción de los clientes, pero también tuvieron que subir los precios y acabaron cerrando dos de sus locales.

El último, el de Watts, también levanta esta semana la persiana al público y se dedicará, por ahora, al servicio de catering. "¡No estamos cerrando! La misión es más fuerte que nunca", aclaró con rotundidad la cuenta de Instagram de LocoL. La batalla contra los gigantes de la comida rápida se pone en pausa.