Hot Bread Kitchen, las naciones unidas del pan

Después de trabajar en distintas organizaciones de ayuda humanitaria, como Amnistía Internacional y las Naciones Unidas, la estadounidense Jessamyn Rodríguez comenzó en 2007 su proprio proyecto. En vez de abrir otra oficina, usaba la cocina de su apartamento. Su idea: una panadería donde mujeres inmigrantes pudieran aprender a amasar y hornear, pero donde al mismo tiempo utilizaran las recetas de sus tradiciones. Puede parecer accidental o una idea ingenua pero no lo era. Durante siete años, Rodríguez se preparó para ese momento: realizó un máster en panadería en la Universidad New School de New York, hizo prácticas en restaurantes como Daniel, de Daniel Boulud, para perfeccionar su técnica. Así nació Hot Bread Kitchen, un modelo comercial de negocio panadero, cuyo principal capital sería la red de capacitados y emprendedores, a través de un modelo que puede y espera ser replicado en todo Estados Unidos.

En 2010, se mudaron al Este de Harlem, a un espacio que les permitía tener su propia panadería profesional donde sacar el mejor provecho de un capital humano excluido dentro de un proyecto de formación, incubación y generación de negocios. Hot Break Kitchen trabaja sobre todo con mujeres y migrantes. Les propone, básicamente, tomar las riendas de su situación de exclusión y colocar sus tradiciones culinaria en el mercado, a través de la panadería. Les invita a que transformen lo que saben -o lo que aprenden- en fuentes propias y sostenidas de negocio. Así logran financiar el 65% de sus gastos a través de las ventas de pan y el alquiler de la cocina.

Hot Bread Kitchen lleva dos programas en paralelo. El inicial, The Bakers in Training program, consiste en seis meses de entrenamiento para mujeres. Todas reciben un salario mientras estudian. Además de clases de panadería, ven matemática, inglés y ciencias. Al acabar, las insertan exitosamente en el mercado laboral asegurandoles ingresos justos, o se les emplea directamente en Hot Bread Kitchen.

Para las graduadas que quieren emprender negocios propios, crearon Hot Bread Kitchen Incubates, que ahora también se extiende a otros actores de la comunidad.

Se trata de una incubadora que potenciar y catalizar proyectos de emprendedores en el sector alimentario, poniéndoles a disposición no sólo un programa que incluye herramientas de negocio y marketing, sino también un área de 3000 pies cuadrados, equipada y preparada para que cocinen. Les dan la opción de colocar sus productos en 45 empresas afiliadas; les brindan apoyo legal (licencias, pólizas, etc) y de networking, los agregan a su comunidad de emprendedores, y los ayudan a desarrollar un plan de negocios.