Frente al avance de la industrialización alimentaria, Michael Pollan propone cocinar

Un recorrido por el mundo, una invitación a retomar la cocina como el ámbito que nos hizo humanos es el nuevo trabajo del periodista americano, autor de libros como “El dilema del omnívoro”. Para globalizar su lucha, eligió la plataforma Netflix para lanzar una serie documental para concientizar masivamente sobre el sistema alimentario.

Italianos que no cocinan pasta, indios que comen curry instantáneo, marroquíes que hacen pan con harina industrial. No se trata de una ruptura de prejuicios, sino de una muestra de lo apartados que estamos al acto de meter las manos en la masa, de cómo un mundo que por naturaleza se supone es humano, es al final de cuentas desconocido. Esta es la realidad mundial que desvela el escritor estadounidense, Michael Pollan, en la serie documental “Cooked”, disponible en la plataforma de streaming Netflix.

 

Desde 1991, el periodista ha publicado artículos y libros que desenmascaran la industria alimentaria, explicando lo que comemos, cómo lo comemos y porqué. El dilema del omnívoro (2006) y La botánica del deseo (2001) son dos de sus nueve publicaciones, que contienen datos y explicaciones que concientizan al lector sobre la incidencia de sus elecciones a la hora de comprar alimentos y de comer. Pollan se ha encargado por igual de desvelar las consecuencias que tiene vender comida a precios tan bajos.

Si bien sus libros se centran en Estados Unidos, el escenario que recrea es global. Justamente esa universalidad es la que logra captar en “Cooked”, primero porque logra llevar su última publicación, Cocina: una historia sobre la transformación (2013), a un nuevo soporte de difusión, pero también porque, gracias al productor ejecutivo Alex Gibney, la serie lleva al espectador a lugares que Pollan no incluyó en su libro. Los escenarios oscilan entre Australia, India, Marruecos, Perú y Estados Unidos, dando muestras del rol de los cuatro elementos básicos bajo los que se titulan los episodios: fuego, agua, aire y tierra.

Pollan brinda lecciones básicas de antropología de la alimentación, como el hecho de fuego marcó un hito en nuestra evolución pues cocinar y masticar la carne nos diferencia de las otras especies. Además cuenta con la ayuda de expertos como Nathan Myhrvold, de Modernist cuisine, para explicar procesos científicos y químicos detrás de las técnicas de cocina. Y no deja de incluir historias actuales que hacen de la serie un documental con un espejo humano, en el que se reflejan testimonios como el de una monja americana, Noella Marcellino, que estudió microbiología para entender y mejorar su producción de quesos franceses.

Al mismo tiempo, Pollan explica las consecuencias que ha tenido la industrialización en nuestra salud y, sobre todo, en nuestra relación con la naturaleza. Y si bien puede, por momentos, parecer abrumador, “Cooked” tiene la virtud de ofrecer también esperanza: la solución a la crisis pasa por volver a cocinar. Es una serie que exhorta a tomar acción desde la cotidianidad. Una llamada a aprovechar buenos ingredientes y a transformarlos en disfrute, en convivencia y calidad de vida.