El supermercado donde se paga lo que se puede

"Toma lo que necesites. Aporta si puedes". Con esta filosofía, la ONG OzHarvest ha abierto en Australia un supermercado pionero en proporcionar comida a aquellas personas que precisan de ayuda. La oferta de alimentos -o "comida rescatada" como ellos los denominan- se basa en donativos de grandes cadenas, empresas y particulares. Gracias a su logística y red de voluntarios, OzHarvest logra reaprovechar esta comida y evitar que se desperdicie.

La organización fue fundada en 2014 por la activista sudafricana Ronni Kahn. Espantada por el creciente fenómeno de "food waste" (desperdicio alimenticio), Kahn ideó todo un sistema para transportar comida destinada a la basura hasta lugares donde puede ser consumida.

Kahn (segunda por la derecha) con un grupo de colaboradores

Primero convenció a la Fundación Goodman para que le cediera una camioneta con la que comenzó a operar en Sydney. Durante su primer mes de actividad, Kahn consiguió entregar 4.000 almuerzos y esa cifra no ha dejado de crecer. En la actualidad consiguen "rescatar" semanalmente más de 100 toneladas de comida que les entregan más de 3.000 donantes, incluidos supermercados, hoteles, restaurantes, aeropuertos, granjas, eventos corporativos, compañías de cátering y centros comerciales.

Toda la comida que recogen tiene que estar dentro de su periodo de consumo y consiste principalmente en fruta, verdura, carne fresca, sandwiches y otros tipos de alimentos preparados que iban a ser desperdiciados por no haber sido vendidos ese día.

La compañía cuenta con una flota de camionetas equipadas con contenedores especiales que trasladan los alimentos desde los puntos de donación hasta las sedes de agencias y organizaciones locales aliadas que se dedican a la ayuda humanitaria. Según OzHarvest, más de dos millones de personas demandan comida gratuita cada año en su país y este número sigue elevándose. 

Un voluntario de OzHarvest entrega comida donada 

La ONG opera ya en una decena de ciudades a lo largo de Australia, incluida Alexandra, donde se encuentra su popular supermercado. Sin embargo, para su fundadora lo más trascendente de su labor son los programas educativos que han puesto en marcha en sus comunidades para que los ciudadanos coman de una forma más saludable, entiendan el verdadero valor de cada alimento y se conecten entre ellos para conseguir un sistema alimentario sostenible.

Como recalcó Kahn en una charla en el congreso Parabere, "lo más importante es la educación, lo clave está en cambiar los hábitos".