Edible Schoolyard: educando a través de la comida

¿Cómo el desarrollo de las tecnologías para cultivar arroz tuvo un impacto en el desarrollo cultural de China durante la dinastía Song? ¿cómo se transportaban las piedras en la antigüedad? ¿qué son las proteínas? Las respuestas a estas preguntas están más cerca de un huerto que de una pizarra. Edible Schoolyard está seguro de esto. Desde hace 21 años, la escuela Martin Luther King, Jr. Middle School de Berkeley, California, trabaja con un modelo en el que el huerto es una aula más, donde se trabajan los conceptos aprendidos en los libros para luego llevarlos a la cocina.

 

La chef Alice Waters lidera desde 1971 la cocina del restaurante Chez Panisse, abogando por ingredientes frescos y orgánicos.  En una entrevista a un diario local en 1995 comentó que en su trayectoria diaria en coche, avistaba el estacionamiento de la escuela Martin Luther King: un terreno baldío. Neil Smith, el director de la escuela, llamó a Waters para invitarla a visitar las instalaciones de la institución. De ese encuentro nació un programa que no sólo convirtió esa parcela en una huerta, sino que creó un modelo educativo en el que la huerta y la cocina estaban incluídas como espacios con una función más que recreativa, pedagógica.

Alistar el jardín de una hectárea les tomó cinco años pero las clases en la cocina comenzaron en 1997. Fue un proceso gradual y experimental: comenzaron con una clase, luego tres, hasta incluir todo el plantel. En 2003, lograron cambiar los almuerzos que se servían a los estudiantes, garantizándoles una dieta balanceada a base de ingredientes frescos y orgánicos. Un año después crearon “The School Lunch Initiative” (La iniciativa del almuerzo escolar) siempre contando con el apoyo de Waters, además del Center for Ecoliteracy y el distrito de Unificación escolar de Berkeley. La intención era conectar de manera formal los temas académicos con el aprendizaje práctico en el huerto, la cocina y las aulas de clases.

Además de la programación regular, ofrecen talleres de cocina para toda la familia en las noches. Es una oportunidad para que los niños muestren a sus padres lo que han aprendido en la escuela, y además enseñarles a cocinar para duplicar el efecto del huerto y la cocina en sus casas.

 

Edible Schoolyard Berkley desarrolló un pensum con 62 lecciones para que los estudiantes de la escuela se relacionen con los alimentos. De esa experiencia, nació Edible Schoolyard, el proyecto con la intención de concretar una idea que tenían desde 2005: cómo se podría divulgar el modelo experimentado. Actualmente cuentan con un archivo de lecciones (para alumnos desde 6to a 8vo grado) consultable gratuitamente.

 

En 2009 comenzaron a dar cursos para que otras escuelas repliquen el modelo. Desde entonces, anualmente Edible Schoolyard Academy forma durante cinco días a 100 personas de alrededor del mundo. También ofrecen un programa intensivo de 3 días.

 

A partir de propagación de Edible Schoolyard, la organización formó en 2011 una red de los programas que trabajan con los mismos valores. Más de cinco mil iniciativas en el mundo se reúnen en su página web para compartir experiencias y seguir acortando la distancia entre las aulas y la cocina, siempre pasando por el huerto.