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Eatwell: para disfrutar a pesar del Alzheimer

Diseño Salud

18 Febrero 2016

Eatwell: para disfrutar a pesar del Alzheimer

En Estados Unidos, una estudiante de diseño desarrolló una línea de instrumentos para comer, adecuada a las demandas de aquellos que padecen enfermedades neurodegenerativas, con deterioros cognitivos y trastornos conductuales. Con cucharas y platos especiales, brinda herramientas para superar obstáculos cotidianos en favor de momentos placenteros en la mesa.

Bebidas derramadas, cucharas demasiado pequeñas, alimentos que se salen del plato... Shao Yao, una estudiante norteamericana de diseño, vio los obstáculos que su abuela Ada enfrentaba a la hora de comer. Se sorprendió y quiso hacer algo. Observaciones en ancianatos y hospitales le sirvieron para emprender un proyecto que contribuye con la calidad de vida de personas con Alzheimer, u otras enfermedades neurodegenerativas.

Eatwell es un set de platos, cucharas y vasos diseñado para superar obstáculos cotidianos en favor de momentos placenteros en la mesa. Evita el derrame de bebidas; la inclinación de los platos facilita recoger la comida con la cuchara y ésta, a su vez, está hecha a la medida de las curvas del plato, de modo que no se escape ni un grano de arroz.

 

Lo que comenzó siendo apenas un proyecto académico, dentro del Máster en Diseño que Yao estudiaba en la Academy of Art University, acabó sirviéndole a la joven para lanzar una campaña de crowdfunding, en diciembre de 2014, y lanzar un producto comercial.

Yao no sólo no olvidó la estética sino que fue más allá basándose en un estudio de la Universidad de Boston en el que se afirmaba que cuando se usaban contenedores de colores brillantes, los pacientes de enfermedades cognitivas consumían 24% más de alimentos y 84% más de líquidos. Por eso propuso dos series de productos: una donde predomina el color amarillo, recomendada para comidas sólidas, y otra donde prevalece el rojo, aconsejada para sopas y líquidos. Todo hecho con un material seguro en el microondas.

Después de un año, recaudó el dinero necesario y ganó el primer lugar en el Stanford Design Challenge, en 2014. Según su página de Facebook, donde se puede seguir avances del proyecto, están terminando de realizar las últimas pruebas para enviar los kits a quienes los compraron por adelantado.