¿Cómo será la cocina doméstica del futuro?

La tecnología está rediseñando continuamente nuestros hogares, incluidos los espacios donde cocinamos y comemos. La publicación “Global Kitchen” reúne las visiones de 17 expertos para dar con las directrices de los cambios que en los próximos 25 años convertirán este espacio en algo más que fogones.

Cuando pensamos en nuestro futuro como humanos es esencial tener en cuenta los avances tecnológicos. Cambian nuestro futuro inmediato: nos conectan, aceleran procesos y cambian nuestros espacios. ¿Qué pasará con nuestro futuro a largo plazo?

Por supuesto, la cocina no ha estado exenta de estos cambios: los fogones son las versión más simplificada de una actividad que en la dimensión familiar cuenta con nuevas herramientas. Desde las más adoptadas comúnmente, como el microondas, pasando por las que emigran de las cocinas profesionales, como “la baja temperatura” (por ejemplo, Rocook) para terminar en otras que comienzan a abrir su paso a las ferias de diseño, como la Smartslab table.

Para no perder el pulso del presente que se transforma en futuro, el Instituto Silestone se ocupó de entrevistar 17 expertos internacionales y realizar una encuesta a 842 profesionales de tiendas de cocina de ocho países: Australia, Brasil, España, Estados Unidos, Italia, Portugal, Reino Unido y Suecia.

Gastón Acurio, Andoni Luis Aduriz, André Chiang, Jonnie Boer, entre otros cocineros, participaron en el estudio Global Kitchen, que incluyó la visión de profesionales de otras disciplinas: como por ejemplo, el arquitecto Piero Lissoni, la socióloga Sian Supski,  el antropólogo Richard Wrangham o Anabel Rodríguez Santos, Directora ejecutiva de la Fundación para la Economía Circular. Justamente el carácter multidisciplinario es una de las características de las cocinas domésticas del futuro, desde el momento de su concepción con nutricionistas, psicólogos y ambientalistas, hasta su utilización final como espacio de ocio en el hogar donde relacionarse con los demás miembros de la familia.

“La cocina será el espacio del hogar que regirá los hábitos de consumo de las personas, y estos mejorarán notablemente”, explica Acurio. Según la publicación los cambios en la cocina doméstica podrán “impulsar la mejora de la salud y el desarrollo de la economía local”.

No es una idea nueva que la cocina es el lugar de encuentro pero los resultados de Global Kitchen plantean que el futuro en vez de reducir ese rol en el hogar, lo recuperará como punto central en el diseño de la vivienda. Sandy Gordon, diseñadora de interiores, consultora en SGI Interiors y profesora en la Universidad de Wisconsin-Madison, comenta que “el uso multigeneracional de la cocina tomará cada vez más fuerza y provocará cambios en su diseño”

Además no será igual para todo el mundo. Camiel Weijenberg, arquitecto y director de Weijenberg Pte. Ltd., considera que : “la cocina no será un espacio globalizado: cada cultura determinará su propio espacio”. Mientras que Richard Wrangham, profesor de Antropología Biológica de la Universidad de Harvard, considera que “viviremos una redistribución de la riqueza y en todos los hogares del mundo habrá un espacio diferenciado para la cocina”.

Un aspecto que parece ser bastante claro, es que la tecnología nos llevará a una mayor conectividad y a tener más electrodomésticos inteligentes. Es decir, herramientas que se comuniquen entre ellas, pero también con los usuarios.

El estudio, Global Kitchen, disponible en español, inglés e italiano, se puede conseguir contactando al Instituto Silestone.