Cacao de Origen siembra conciencia

El proyecto ‘Cacao de Origen’ (CDO), liderado por María Fernanda Di Giacobbe, cree en el valor de la semilla venezolana. A partir de esa pasión se ha dado la tarea de involucrarse en cada uno de los pasos de producción de chocolate para empoderar a las comunidades a través de la educación y la capacitación, para mejorar las prácticas agrícolas y optimizar la calidad del producto. Actualmente tiene la sede principal en Caracas, dentro de la Hacienda La Trinidad.  Su labor empieza en las zonas de sembradío de cacao donde promueve la biodiversidad, el cultivo orgánico y la protección del medio ambiente. Luego el programa de capacitación continúa en la elaboración del chocolate, donde el proyecto centra sus fuerzas en la equidad de géneros, la competitividad y el comercio justo.

Una vez que un productor es elegido para formar parte del proyecto, comienza un programa en donde se le impregna la convicción del alto valor del cacao venezolano, se le enseña a corregir la técnica agrícola y se le capacita sobre procesamiento de la semilla para convertirla en un producto de alta calidad.

Esta última etapa, constituye una fuente de empleo y empoderamiento, sobre todo para muchas mujeres.

Para los productores que ya hayan participado en el programa, Cacao de Origen están construyendo un centro de colección de semillas de cacao, llamado el Banco de Germoplasma de Cacaos Finos Criollos, y un laboratorio de procesamiento de semillas para producción de tabletas de chocolate y otros derivados. La intención desde allí es hacer un seguimiento a dichos productores y asesorarlos para que el producto de calidad mantenga una competitividad dentro y fuera de Venezuela.

En la sede de Caracas, Cacao de Origen cuenta con un laboratorio “bean to bar” que trabaja con semillas seleccionadas, y con una tienda, donde venden los productos frutos del proyecto.