Beyond Food: la cocina que acoge a personas sin hogar

La vida y la carrera de Simon Boyle dio un vuelco en 2004. Hasta entonces, era un joven y prometedor cocinero británico que había sido el primero de su promoción en ingresar en la Royal Academy of Culinary Arts y el primer Embajador Culinario de la multinacional Unilever. Esta trayectoria tomó otro rumbo hace 14 años, cuando colaboró como voluntario en la respuesta al tsunami que devastó el sudeste asiático. Al volver de Sri Lanka decidió que podía utilizar sus habilidades para algo más que cocinar para gente adinerada o dar ganancias a grandes corporaciones. Los siguientes siete años los invirtió en diseñar y lograr los apoyos para levantar Beyond Food, una fundación que utiliza la comida como catalizador para el cambio social. 

Boyle (izq.) con aprendices de Beyond Food 

Beyond Food ayuda a personas sin hogar a salir del círculo de la pobreza y reconstruir sus vidas a través de la formación en cocina. El programa, que se desarrolla en el restaurante social Brigade de Boyle, arrancó gracias a una alianza público-privada a la que el chef sumó a la consultora PwC (PricewaterhouseCoppers), la compañía hotelera De Vere Venues y la agencia de Vivienda y Comunidades del gobierno británico.

Por el momento más de 1.200 personas se han capacitado desde 2010 en las distintas etapas del programa, que puede durar hasta dos años. Estas personas en situación vulnerable son contactadas por Beyond Food a través de distintas organizaciones como el Departamento de Trabajo y Pensiones del gobierno británico, oficinas de empleo, ONG y albergues. En el restaurante Brigade, en pleno centro financiero de Londres, se imparten cursos durante un año, después de los cuales los alumnos más persistentes acaban haciendo prácticas remuneradas en establecimientos aliados de Boyle. Más de 100 aprendices de Beyond Food se han graduado del programa completo y 90% de ellos encontró después un empleo. Boyle ha compartido sus experiencias en numerosos foros, incluida una audiencia en el Parlamento británico. 

El ex primer ministro David Cameron (centro) visitó Beyond Food 

La escasez de vivienda es un problema crónico en el Reino Unido. A pesar de las iniciativas públicas, el número de personas que duermen en la calle en Londres sigue aumentando. Se estima que hay unas 1.100 personas sin hogar en la capital británica si bien investigaciones señalan que 6 de cada 10 personas que sufren esta condición no aparecen en la estadística oficial. En promedio, las personas sin hogar tienen una esperanza de vida de 47 años y alrededor de 35 veces más probabilidades de suicidarse que el londinense promedio.