Entrevistas

El chef en busca de la

Educación

10 Julio 2018

El chef en busca de la "mejor generación gastronómica"

Xanty Elías es uno de los referentes de la cocina de autor del sur de España. En la ciudad marinera de Huelva este discípulo de Juan Mari Arzak capitanea Acánthum, el único restaurante local con estrella Michelin. Es también un chef de vocación emprendedora, que ve la cocina como un motor de cambio social y no duda en aspirar a metas ambiciosas. A través de su Fundación Prenauta se ha marcado el objetivo de que su tierra alumbre a la generación de niños mejor formada en gastronomía del mundo. Un logro que, a su juicio, no solo beneficiaría a los jóvenes sino que con los años generaría un círculo virtuoso en la sociedad. 

“Si somos capaces de hacerlo, será un win para todos. La salud mejorará, el cliente será más exigente, las empresas alimentarias se tendrán que poner las pilas, el restaurante que no haga las cosas bien cerrará y también saldrán mejores profesionales de la cocina”, explica Elías (Huelva, 1980) en una entrevista celebrada en el Basque Culinary Center. 

El chef ha llamado a su iniciativa “Los niños se comen el futuro”. Se pondrá en marcha en el próximo curso escolar, que arranca en septiembre, con una prueba piloto en la que participará un tercio de los alrededor de 6.000 alumnos de entre 6 y 7 años de Huelva. 

El plan contempla que los niños y niñas cursen y se evalúen de una asignatura anual de gastronomía que no se limitará a enseñar técnicas de cocina sino que estimulará las inteligencias múltiples con un temario que girará alrededor de una receta muy tradicional de la región: el gazpacho andaluz.

“Cuando el niño aprenda a hacer la receta del gazpacho aprenderá también muchas otras cosas, como matemáticas, física y química, historia, salud, identidad, medio ambiente. Aprenderá también paridad, porque el niño y la niña estarán haciendo una misma acción, algo que no suelen ver en su casa”, expone Elías. “Entonces el gazpacho ya no es un gazpacho; es una excusa para enseñar una forma de vida diferente”.

Huelva es un territorio culinario que se abre paso por la calidad de sus productos de mar, como la gamba blanca, y los derivados del cerdo ibérico pero que, en opinión del chef, no cuenta aún con un consumidor exigente. "En mi caso, este proyecto significa crear a la clientela de mi restaurante para dentro de 20 años", señala.

Si los resultados del proyecto piloto son satisfactorios, el siguiente objetivo de Elías es conseguir que la asignatura de gastronomía se imparta hacia 2020 al resto de alumnos de Andalucía, la región española más poblada con 8,4 millones de habitantes, para lo que necesitaría el apoyo del gobierno local, y de allí a una posible implantación nacional.

Por el momento, los recursos del proyecto los provee el propio chef a través de su Fundación Prenauta, que fundó en 2017 junto a un grupo de empresarios locales para apoyar y asesorar iniciativas que impulsen el conocimiento, la innovación y el turismo en Huelva, una zona con un elevado índice de desempleo. 

"Prenauta nació con la intención básica de hacer lo que todo el mundo dice que hay que hacer pero nadie hace. Quería hacer cosas y dejar de oír quejas", recuerda.

El nombre de la fundación es una declaración de intenciones. "El Prenauta" es como se conoce a Alonso Sánchez, un marinero de Huelva del siglo XV de quien se cree que llegó a América antes que Cristóbal Colón, a quien después habría informado de su hallazgo.

“Nos pareció interesante el hecho de que el conseguidor de un hito ya supiera lo que había porque hubo otro que lo hizo antes. Nuestra fundación quiere reunir a personas que ya han conseguido una serie de experiencias y éxitos e intentan impregnarlas a otras personas que todavía están emprendiendo”, explica el chef.

La idea de crear la fundación surgió a raíz de varios duros episodios personales que superó el chef, como un accidente de moto y un infarto venoso en una pierna sufrido a los 30 años. "Me di cuenta de que yo no quería ser cocinero sino que mi objetivo en la vida era hacer feliz a los demás", recuerda. "Y la cocina es el vehículo perfecto para recorrer ese camino".